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Dolores Reyes: “Me emociona ir a Chaco; es una oportunidad para contactar con la literatura que se está produciendo”

La escritora Dolores Reyes, la docente que sigue sumando seguidores con su primera novela Cometierra, es una de las presencias emergentes de la literatura argentina en la 17ª Feria Iberoamericana del Libro Chaco (FIL).

Ella participará el 15 de octubre en un conversatorio presencial que se titula “Cuerpo y escritura”, con presentación de Maia Bradford. Es la primera vez que visitará una feria del libro en la provincia. “No conozco Chaco estoy muy contenta de ir. Es una oportunidad para contactar con la literatura que se está produciendo”, dice después de haber recorrido ciudades del mundo al encuentro de encuentros como Barcelona Negra (Bcnegra, España), la feria latinoamericana de Cartagena de Indias (FeliCar, Colombia), o las internacionales de Guadalajara y de Oaxaca (México).

Al encuentro

Al margen de conectarse con “un montón de espacios virtuales” en el último año y medio, enérgica afirma que “siempre es lindo encontrarse con escritores y lectores, la experiencia es incomparable”.

En el caso puntual del conversatorio que la convoca considera que lo más importante es tener un momento de escucha y estar en vivo en directo con autores, autoras. “Como soy muy lectora, es un regalo enorme”, confiesa.

Consciente de la vastedad de los lenguajes y estilos presentes en el rubro editorial, Dolores se entusiasma con conocer más. “Tengo muchas expectativas porque sigo a escritores de la región como Mariano Quirós, autor de Río Negro, y de la editorial Mulita, con producciones que me gustan mucho”, ejemplifica.

Muy ocupada

Un rasgo que se suele destacar de Dolores es la potencia de su literatura, complementaria a la plenitud de la vida de una docente primaria que convive con seis de sus siete hijos.
“Estuve trabajando en la escuela (se desempeña como secretaria) hasta antes de salir de viaje; ojalá pudiera dedicarme solamente a una cosa, pero también hay que hacer las compras, preparar la comida para todos”, describe con simpatía.

En medio de tantos compromisos sigue produciendo y trabajando en nuevos proyectos vinculados con narrativas, “solo puedo adelantar que hay derechos ya vendidos para una serie y escribo otra novela, continuación de Cometierra, y cuentos”.

Una vorágine

Reyes sostiene que con su primera novela no tenía grandes expectativas, por lo que la respuesta que sigue recibiendo es un recorrido que todavía le resulta bastante increíble.

El primer domingo de octubre, recién llegada de un viaje internacional, se sentaba a una mesa literaria de la que no se separó por varias horas porque sus seguidores le pedían una firma.

“Fue hermoso y una vorágine. Es hermoso que la novela haya sido traducida a diez idiomas como el turco, griego, polaco o portugués y que sean muchísimos los lectores. Ellos me ayudaron también durante la pandemia y el confinamiento. Ahora me emociona ir a Chaco”, sintetiza.